25 octubre 2006

Rojo, morado, verde.

Metió sus malditos lloriqueos en un bolso, se puso su puta cara de zorra y cerro la puerta sigilosamente al salir. Pero para siempre.


4 comentarios:

Carolina dijo...

Estoy a punto de copiarme de tu escena ... lo juro !

Anónimo dijo...

Hay veces que vale la pena dar un portazo con el pasado que dejar la puerta entre abierta...
Besitos!!

Anónimo dijo...

siempre a veces es demasiado tiempo... la vida da tantas vueltas que igual un dia a uno le cambia la cara y vuelve abrir la puerta.
Un abrazo y placer descubrirte.

superpicnic dijo...

para siempre es mucho tiempo, pero a veces es solo el principio del resto de una vida...

bienvenida